Sus Talentos
El Señor bendijo a Rick con grandes habilidades. Fidelidad, fortaleza física y moral, una notable capacidad manual y la valentía de proclamar el mensaje del Evangelio eran algunas de sus características más destacadas.
Fidelidad
La fidelidad era la característica más acusada de su vida. Rick era fiel a su esposa y familia y en el trabajo un empleado productivo y fiable. El entorno de su vida eran Dios, su familia, su hogar y su trabajo. No estaba interesado en involucrarse en otras actividades y nunca tuvimos que preocuparnos de donde podría estar o que estaría haciendo. La paga de su trabajo iba en su totalidad a las necesidades de la familia. Su compromiso con nosotros era al cien por cien.
Fortaleza
Alto y muscular, Rick era un hombre extremadamente fuerte. Ahora me doy cuenta de la sensación de estabilidad y seguridad que yo sentía a su lado. No solamente era fuerte en el sentido físico, sino que también poseía una notable fortaleza moral. Se atenía a los valores tradicionales judeocristianos y no temía demostrarlo. Cuando yo tenía alguna duda temas espirituales o morales, confiaba enteramente en su criterio.
Capacidad manual
Sobre su notable capacidad manual, mi madre solía decir: “Rick compone todo lo descompuesto”. Si, incluso los aparatos españoles que jamás había visto antes. Además de esta aptitud, el mismo se enseñó tanto a utilizar ordenadores como a repararlos y mantenerlos. Compró el primer ordenador para nuestra familia en 1982. “Este ordenador no llevará al futuro”, nos dijo al sacarlo de la tienda. Poco sabia él que verdaderamente los conocimientos de informática que él adquiriría a lo largo de los años nos iban a llevar al futuro, a nuestro futuro en España. Como resultado de su interés en los temas de informática, dieciocho años mas tarde iniciamos un servicio en línea, un pequeño negocio en España con cuyos ingresos completaríamos su pensión.
Proclamaba el Evangelio
Su personalidad extrovertida era perfecta para comunicar las buenas nuevas del Reino de Dios. Las profecías que se hablaron de él en las reuniones carismáticas de finales de los años 70 se convirtieron en realidad. Rick era un evangelista de corazón y sí, su mensaje de salvación simple y directo sorprendía a los sabios. Él entendió el mensaje del Evangelio: la muerte, entierro y resurrección de Jesucristo es la salvación para todos los que le acepten, nos da acceso a nuestros Padre Celestial, y nos abre las puertas en una nueva vida. El testimonio de su propia vida ratificaba sus palabras.